diciembre 4, 2017

Coaching para la autorreflexión

El ejercicio de autorreflexión es inevitable para quitarle el polvo a nuestras inquietudes más ocultas. Con frecuencia cambiamos de trabajo, de compañeros, de jefes, de sector… y seguimos igual. Más de lo mismo. Séneca ya lo advertía: «No hay buen viento para quien no sabe a dónde va». La ausencia de objetivos definidos es siempre argumento recurrente para explicar el descontento que nos invade. Por el contrario, quien cuenta en su agenda con un proyecto ilusionante, los inconvenientes se transforman en retos; las trabas, en desafíos; y los contratiempos, en fases de aprendizaje.

Entre los principales enemigos de la autorreflexión está la pereza, los convencionalismos o las prisas; y este último aspecto es uno de los más perjudiciales para nuestra ventura personal. Entenderse, conocerse y saber lo que se quiere exige tiempo, calma y reflexión, algo sólo alcance de quienes saben parar el reloj, desconectar el móvil y alejarse de los bullicios en momentos importantes.

Conceptos del libro.
LA BRUJÚLA INTERIOR.